La limpieza energética se basa en la creencia de que todos los seres, no solo los humanos, poseen una vibración única y se encuentran en un estado constante de recepción y emisión de energía.
Es nuestra vibración individual la que atrae o repele las experiencias que más anhelamos y deseamos.
La limpieza energética para la protección y el equilibrio se ha practicado durante miles de años en culturas de todo el mundo, desde la India y los pueblos nativos de América hasta China y África. En estas culturas, la idea de que somos seres electromagnéticos está integrada en la comprensión cotidiana del mundo.
La sabiduría ancestral india, por ejemplo, trabaja con el sistema de chakras. Podemos imaginar estos chakras como discos giratorios de energía ubicados en siete centros energéticos que se extienden desde la base de la columna vertebral hasta la coronilla, en el cuerpo sutil o energético. Estos centros energéticos corresponden a los órganos principales del cuerpo físico y, cuando están bloqueados o desequilibrados, nuestro sentido de identidad y bienestar se ven afectados, dejándonos con sentimientos de ansiedad, tristeza, agotamiento y estancamiento.